¿Sos arquitecto?

Enterate antes de que la obra se coma tu ganancia.

COTA lleva la plata de tus obras clara y al día: sabés en todo momento si ganás o perdés, cuánto te deben y cuánto debés. Sin tener que usar planillas de Excel y sin saber contabilidad.

14 días gratis · después USD 50 por mes · cancelás cuando quieras

Pensabas ganar una cosa. Terminaste ganando otra.

Entre el número que calculaste al firmar y el que quedó al final no hay un misterio: hay un Excel armado a tu manera, la libretita, los chats con el corralón y tu memoria. La plata se va de a poco, en escenas como estas.

El Excel se actualiza el domingo a la noche

Los tickets viven en la guantera y los pagos en tu cabeza. Cuando al fin pasás todo, el rubro ya se pasó: el Excel te avisa cuando la plata ya salió.

El adicional quedó en un audio de WhatsApp

El cliente lo pidió, lo hiciste al toque… y no llegó ni al Excel ni a la factura. Trabajo regalado.

«Después lo anoto» (y no lo anotaste)

Pagaste el corralón de tu bolsillo para no frenar la losa. Quedó en la libretita, o en tu cabeza. Tres semanas después, esa plata no aparece más.

Cerró bien… pero menos de lo que pensabas

Cobraste todo, y al final quedó menos que el número del día que firmaste. ¿En qué se fue la diferencia? Eso el Excel no te lo dice.

El problema no sos vos: es que tu sistema depende de tu memoria y de tu domingo. COTA anota igual de fácil, pero suma solo, cierra solo y avisa antes.

Simple por fuera. Un sistema contable completo por dentro.

Vos contás qué pasó con tus palabras — cobré, gasté, pagué, contraté — y el motor contable de COTA arma todo solo: los números siempre cierran. Sin asientos, sin jerga, sin configuración.

Tu parte entera son tres pasos, cero contabilidad:

PASO 1

Cargá tu obra

Elegís el tipo — obra nueva, remodelación, interiorismo o proyecto —, el cliente y el presupuesto por rubros: los rubros ya vienen armados. ¿Obras en marcha? Traé tu Excel y arrancás con todo adentro.

PASO 2

Anotá lo que pasa

Cobraste, gastaste, pagaste, contrataste o ajustaste: lo anotás en segundos, desde la obra o desde tu casa.

PASO 3

Mirá cómo viene

La C de cada obra te muestra el presupuesto; el panel de tu estudio, la película completa. Vos decidís con los números a la vista.

Las mismas escenas, con COTA

Cuando la obra cierra, el número final no te sorprende.

Anotaste, y ahí terminó tu parte: cada carga suma al rubro, mueve la caja y actualiza las cuentas corrientes. Así cambia el día a día:

Martes a la mañana, en el corralón

Pagás y lo cargás ahí mismo: veinte segundos, comprobante adjunto, y la obra te muestra cómo quedó. El domingo a la noche vuelve a ser tuyo.

El cliente pide un cambio por audio

Lo cargás como adicional antes de bajarte de la camioneta y queda en su cuenta corriente. Se cobra, no se regala.

Ponés plata tuya para no frenar la losa

«Pagué yo», un toque: queda anotado en la obra, y cuando cobrás, esa plata vuelve.

Estás por firmar el contrato de hormigón

Lo cargás primero y COTA te muestra cómo queda el rubro antes de firmar. Si se pasa, lo ves ahí, no en la rendición final.

El número final lo venías viendo todos los días.

Mientras vos dirigís, todo esto trabaja atrás.

Anillo por obra y por rubro

Cada obra tiene su anillo: se llena con el presupuesto usado y vira de verde a rojo. El desvío se ve al comprometer, no cuando la plata ya salió. Y por rubro: sabés dónde te estás pasando, no solo cuánto.

Y vos, ¿ganás?

Cada obra cierra bien. ¿Y tu estudio?

Una obra puede cerrar en verde y tu estudio estar en rojo: el alquiler, los sueldos, tus retiros y los meses flojos también cuentan. COTA suma todas tus obras, les resta lo que cuesta tener el estudio abierto, y te dice la verdad — en criollo, mirando la caja.

El tablero de tu negocio, no solo de tus obras.

  • Caja real del estudio: cuánta plata tenés de verdad, todas las cuentas juntas
  • Resultado del año y del mes: después de sueldos, alquiler y tus retiros, ¿te quedó?
  • Mes contra mes: ¿venís ganando más o menos que antes?
  • Cuánto cuesta tener abierto: los costos fijos que se comen tu ganancia, a la vista
  • Permisos que elegís vos: al crear cada usuario decidís qué obras ve y si entra al tablero del estudio
Requieren atención Abrís la app y te dice cuál obra mirar hoy. No revisás una por una.
3 en verde 1 por llegar 1 pasada
Dúplex SurSe pasó del presupuesto (103%)
Obra TorresCerca del límite (86% usado)
Reforma BelgranoSin movimientos hace 9 días

Las demás quedan abajo, en Van bien, cada una con su resultado a la fecha.

No dependas de tu memoria

COTA te busca a vos, todos los días.

A la hora que elijas, COTA te trae el estado del día en una sola pregunta. Confirmás de un toque y seguís al día — sin abrir la app, sin ponerte a revisar. Un día sin gastos también es estar al día.

La racha es estar al día, no cargar todos los días.

  • Te pregunta, no te obliga: “¿está bien?” y confirmás de un toque
  • Un día sin gastos también cuenta: lo confirmás y seguís al día
  • Te avisa antes, no después: el desvío te llega cuando todavía podés ajustar
  • Sin castigo: si te atrasás, retomás cuando quieras — nada de perder rachas

Todo por mail y push — te enterás aunque tengas la app cerrada.

Pesos y dólares en la misma obra, como en la vida real.

El cliente te paga en dólares, al corralón le pagás en pesos, la mano de obra cobra por Mercado Pago. COTA habla ese idioma: monedas conviviendo con el dólar cotizado al día, contratos que se actualizan (porque acá los presupuestos no son de mármol) y los rubros de obra que ya conocés, armados de entrada. Ningún software americano entiende tu obra. Este sí.

Tu equipo carga. Vos decidís qué ve cada uno.

Sumás a la gente que trabaja con vos sin abrirles el estudio entero: cada uno entra a lo suyo, y la rentabilidad sigue siendo asunto tuyo.

Pablo — arquitecto a cargoColaborador
  • Entra a Casa López y Obra Torres
  • Carga cobros, gastos y pagos
  • No ve el tablero del estudio
  • No puede crear obras
Gasté · Corralón Sur−$340.000
Cargado por Pablo · hoy 14:32

Das acceso a la obra, no a tu negocio.

  • A qué obras entra: las elegís una por una; el resto del estudio no existe para él
  • Si ve el tablero: tu caja y tu rentabilidad son tuyas, aunque el colaborador cargue todos los días
  • Si puede crear obras: el alta queda para quien vos digas
  • “Ver como”: mirás la app con sus ojos antes de darle el acceso, y no te llevás sorpresas

Y cada movimiento queda firmado: quién lo cargó y a qué hora. Cuando un número no cierra, sabés a quién preguntarle.

Transparencia con tu cliente

Tu cliente también quiere ver los números.

Hoy le mandás un Excel para que siga los costos de su obra. Con COTA le pasás un link: ve el avance, siempre actualizado y con tu marca. El estado de la obra, sin tus números internos.

Reemplazá el Excel del cliente por un link vivo.

  • Siempre al día: se actualiza solo, sin reenviar planillas ni versiones
  • Con tu marca: el cliente ve tu estudio, no una app cualquiera
  • Solo el avance: ve cómo va la obra, no tu caja ni tus costos internos
  • Un link y listo: lo compartís y el cliente entra sin instalar nada

Del Excel improvisado a una rendición profesional, sin trabajo extra.

Lo que seguro te estás preguntando.

“Ya tengo mi Excel armado, me costó años.”

Perfecto: lo traés. Importás tus obras en marcha con presupuestos y saldos, y arrancás con todo adentro. Tu Excel no muere — se jubila con honores.

“Las apps las abandono a la semana.”

Por eso cargar en COTA cuesta menos que anotarlo en el cuaderno: un botón, una pregunta, 20 segundos. Arrancás con tus obras en marcha ya adentro, y no depende de tu memoria: los avisos te llegan aunque tengas la app cerrada, y la pregunta del día se contesta de un toque.

“No sé nada de contabilidad.”

No hace falta. Vos contás qué pasó con tus palabras — cobré, gasté, pagué — y el sistema contable trabaja abajo, donde no lo ves.

“¿Y cuando el cliente me pide cuentas?”

Le mostrás un estado prolijo de su obra: la plata entró y se gastó en esto. La rendición al comitente deja de ser un finde entero de Excel.

“Yo hago remodelaciones e interiorismo, no obra nueva.”

Se administran igual. Al crear la obra elegís el tipo — construcción, remodelación, interiorismo, proyecto — y COTA arma los rubros que van. Un baño reformado y un edificio entero tienen la misma pregunta atrás: ¿cuánto presupuestaste, cuánto llevás gastado y cuánto te queda?

COTA se paga solo.

¿Por qué? Hacé la cuenta con una obra chica:

Obra de $80.000.000 · desvío del 5% visto tarde−$4.000.000
El mismo desvío, visto al comprometerse ajusta a tiempo
COTA, un año entero (plan anual)USD 500

Un solo desvío visto a tiempo paga años de suscripción. COTA es uno solo, con todo incluido, y elegís cómo pagarlo: todos los planes arrancan con 14 días gratis.

Mensual
USD 50/mes
Mes a mes · cancelás cuando quieras
  • Obras y presupuestos por rubro
  • Cobros, gastos y pagos
  • Reportes de obra y de estudio
  • Permisos por usuario y link de avance para el cliente
  • Desvíos al comprometer y Chequeo de Caja
  • Avisos por mail y push
  • Setup inicial opcional: USD 50 única vez
Probalo gratis por 14 días
Más elegido
Trimestral
USD 45/mes
Se cobra USD 135 por trimestre
  • Obras y presupuestos por rubro
  • Cobros, gastos y pagos
  • Reportes de obra y de estudio
  • Permisos por usuario y link de avance para el cliente
  • Desvíos al comprometer y Chequeo de Caja
  • Avisos por mail y push
  • Setup inicial incluido: arrancás con tus obras adentro
Probalo gratis por 14 días
Anual
USD 500/año
Pagás 10 meses, usás 12
  • Obras y presupuestos por rubro
  • Cobros, gastos y pagos
  • Reportes de obra y de estudio
  • Permisos por usuario y link de avance para el cliente
  • Desvíos al comprometer y Chequeo de Caja
  • Avisos por mail y push
  • Setup inicial incluido: arrancás con tus obras adentro
Probalo gratis por 14 días

El setup inicial: un contador experto de COTA toma tu Excel y te entrega la cuenta armada, con tus obras en marcha, presupuestos y saldos cargados.

14 días gratis para probar · cancelás cuando quieras.

Dejá el quilombo. Quedate con la obra.

La app que abrís antes de firmar un contrato, antes de pagarle al corralón, y cuando te preguntás cuánto ganaste en el año. Probalo gratis 14 días, o agendá una demo de 20 minutos y te mostramos tu obra adentro de la app.